HISTORIAS Y OTROS CUENTOS

JUGANDO CON FUEGO

Hoy os voy a contar una historia que me han contado, jaja, una historia de personajes reales. Una historia que me ha gustado mucho.

Pero como no soy mala, no voy a dar nombres. Porque podría destruir el inicio de la carrera política de algún specimen, y alguien podría empezar a temblar desde ahora mismo. Aunque lo reconozco, sólo la posibilidad de hacerlo, es tentadora. Pero no, no es mi estilo, y no lo voy a hacer.

Una historia donde una vez más la cortina de humo tras la cual se acaban ocultando los personajes y la verdad sale a la luz me hace pensar que merece la pena mantenerse en la ética, y los principios, a pesar de que exista gente falsa, manipuladora e hipócrita en esta sociedad en la que vivimos. Ahí va, esta es la historia.

Once upon a time…

El antihéroe de esta historia, -digo antihéroe porque encarna todos los valores que un antihéroe puede tener es egoísta, manipulador, embaucador, hipócrita, falso, mentiroso, pero eso sí, sabe fingir muy bien- exactamente como lo haría alguien que está metido en el mundo de los negocios, los círculos de interés y de la política. Obviamente su nombre real no es éste, pero podemos llamarlo Juan. Como don Juan Tenorio, y tiene problemas, para relacionarse, de forma saludable con el sexo opuesto.

Por este motivo, cuando conoce a, Lucía,  una chica que encarna los valores tradicionales que según él, una mujer debe tener, -hay que entender que ha recibido una educación tradicional-, se hace amigo de ella, y se obceca con ella, hasta el punto de obsesionarse.

Los problemas, empezaron a surgir desde el primer momento, porque sus mundos no tenían nada que ver. Lucía, vamos a llamar así a nuestra protagonista. Es sencilla, noble, espontánea, altruista, extrovertida, y muy independiente, nunca entendía el afán controlador de Juan.

Sin embargo, la bomba de relojería estalló, cuando entra en acción, la ami-enemiga de Lucía. Una chica que siempre ha querido algo que nunca ha podido tener, si Lucía es la personificación de la “mujer-angel” (en palabras de Schopenhauer), Alexia,encarna los valores de la “mujer demonio”. Esta chica necesita ser el centro de atención a cualquier precio. Precisa que la gente le muestre el mismo cariño, que le dan a su “amiga” Lucía. Pero en el fondo no es mala chica. Es sólo diferente.

Alexia, se marcó un único objetivo, Juan tenía que ser suyo. Y Juan aprovechó la oportunidad para dar celos a Lucía con Alexia. Lucía, intentó evitar el conflicto, y al principio hizo lo posible por quedarse al margen, pero al final fue en vano.

¿Por qué?

Sencillo. Juan quería tenerlo todo. Y en esta vida no se puede tener todo. Tienes que elegir. Y cuando eliges dejas algo, y te arriesgas. Juan pasó un mes, “jugando a dos bandas”, pero lo que no sabía, es que su cortina de humo, estaba a punto de caer. Ahora, el pobre Juan, ha perdido todo, lo que ya tenía, y lo que deseaba.

Moraleja: Más vale pájaro en mano, que ciento volando.

 

FÁBULA DEL ORIGEN DE TODOS SENTIMIENTOS

Un día yendo a mi pueblo, hace años, mi madre nos leyó esta historia a mi hermano y a mí. Esto pasó hace muchos años. El otro día me la encontré en un libro. Hoy por casualidad, la he vuelto a encontrar. Ya es hora, de que la incluya aquí, porque siempre he querido conservarla.

La Historia de todos los sentimientos especialmente de “La Locura y el Amor”

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso: ¿Jugamos a las escondidas?

La Intriga levantó la ceja intrigada, y la curiosidad, sin poder contenerse, preguntó: ¿A las escondidas? ¿Cómo es eso?

Es un juego, explicó la Locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón. Mientras tanto ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará entonces mi lugar para continuar así el juego.

El Entusiasmo bailó secundado de la Euforia, la Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la Verdad prefirió no esconderse, ¿para qué?, si al final siempre la hallaban.

La Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la Cobardía prefirió no arriesgarse.

Uno, dos, tres … comenzó a contar la Locura.

La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.

La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. LaGenerosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para laBelleza; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la Voluptuosidad; que si una rendija de un árbol, ideal para la Timidez; que si la ráfaga del viento, magnífico para la Libertad. Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol.

El Egoísmo encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo…pero sólo para El.

La Mentira se escondió en el fondo de los Océanos, mientras la realidad se escondió detrás del arco iris y la Pasión y el Deseo dentro de los Volcanes.

El Olvido… se me olvidó donde se escondió, pero eso no es lo importante. Cuando la Locura contaba 999,999, el Amor no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

Un millón… contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue laPereza, a tres pasos de una piedra.

Después se escuchó a la Fe discutiendo con Dios en el cielo sobre la Teología;y a la Pasión y el Deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y, claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo.

Al Egoísmo no tuvo ni qué buscarlo, solito salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir de qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca, a la Angustia en una oscura cueva, a la Mentira detrás del arco iris… (mentira!, si ella estaba en el fondo del Océano) y hasta el Olvido, que ya había olvidado que estaban jugando a las escondidas.

Pero…el Amor no aparecía por ningún sitio.

La Locura buscó detrás de cada árbol, en cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas… y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas. Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó: las espinas habían herido los ojos del Amor. LaLocura no sabía qué hacer para disculparse. Lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces; desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la Tierra, eL AMOR es ciego y la LOCURA siempre lo acompaña.

PD: Me gusta la última frase, me gusta mucho. 🙂

 

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